El animador necesita observar mucho en el día a día, poder descubrir en las personas y en los animales movimientos, gestos, acciones que nos llamen la atención. De esta forma podremos construir animaciones de mayor riqueza visual, donde nuestros personajes digitales tengan una forma de moverse y de expresarse única. A todo esto se le suma el valor de la pose, que podemos descubrir además en una escultura, un dibujo